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Una mirada consciente a: El existencialismo es un humanismo

Condenados a elegir lo que somos


Por Aarón Pérez

Blog: Despertar Consciente


¿Somos libres de ser quienes queremos… o estamos obligados a construirnos en cada elección?

Llegué a "El existencialismo es un humanismo" después de haber explorado cómo el cerebro construye la experiencia con Damasio y cómo la percepción condiciona la realidad con Berkeley. Después de lecturas tan densas, este libro se sintió distinto desde el inicio: más ligero, más directo y mucho más accesible.


Esa claridad, sin embargo, también tiene su matiz. Sartre no desarrolla aquí su pensamiento con la profundidad de otros textos filosóficos, sino que presenta una exposición deliberadamente directa. Esto se entiende mejor al considerar el origen del texto: se trata de la transcripción de una conferencia en la que busca responder y refutar las críticas dirigidas al existencialismo en su contexto. El objetivo no es agotarlo, sino defender sus ideas centrales de forma clara y accesible.


Aun así, su planteamiento es potente. La idea de que estamos “condenados a ser libres” —de que no podemos dejar de elegir y que somos responsables de lo que hacemos— resulta difícil de ignorar. No como una propuesta inspiradora, sino como una afirmación incómoda: no hay excusas, no hay una naturaleza humana previa que nos determine.


Comparto en gran medida esa visión, especialmente en la idea de que no existe una naturaleza humana previa. Sin embargo, tengo un matiz importante. Sartre sostiene que la existencia precede a la esencia, pero para mí el punto es más preciso si hablamos de identidad. Lo que él describe como “esencia” no es aquello que define al ser humano en un plano fundamental, sino lo que vamos construyendo sobre nosotros mismos a través de nuestras decisiones.


Otro elemento que me llamó la atención es su vínculo directo con el ateísmo. No lo comparto, pero tampoco me representa un conflicto. Mi lectura no pasa por negar o afirmar a Dios, sino por observar cómo construimos la libertad, la responsabilidad y la moral desde la experiencia humana. En ese sentido, reducir a Dios a la moral me parece una simplificación: la moral es más bien una construcción humana que hemos proyectado en lo divino, no su origen.


Más que una lectura transformadora en sí misma, este libro funciona como un punto de partida. Y quizás ahí radica su valor: no en lo que desarrolla, sino en lo que deja abierto.


"Si Dios no existe, el hombre está abandonado, porque no encuentra ni en sí, ni fuera de sí una posibilidad de aferrarse" — Jean‑Paul Sartre, El existencialismo es un humanismo

Lo que “El existencialismo es un humanismo” te revela

Más allá de su forma accesible, este texto plantea una idea radical: el ser humano no tiene un diseño previo. No nacemos con una esencia que debamos descubrir, sino que nos definimos a través de lo que hacemos.


De ahí surge su afirmación más conocida: la existencia precede a la esencia. A diferencia de los objetos, que tienen una función definida antes de existir, el ser humano no tiene un “para qué” dado. Lo que lleguemos a ser dependerá de nuestras elecciones.


Esto lleva a una consecuencia inevitable: estamos condenados a ser libres. No podemos dejar de elegir. Incluso no elegir es ya una decisión. Y con ello viene algo más exigente: no solo somos responsables de nuestras acciones, sino también de lo que proyectamos como idea de humanidad.


Sartre llama a esta condición desamparo. No existe una instancia externa que garantice valores o valide nuestras decisiones. No hay moral previa ni naturaleza humana que sirvan como punto de apoyo.


Lo que este libro revela es una estructura simple pero exigente: la libertad no es opcional, la responsabilidad no se delega y la identidad no se descubre… se construye.


"El hombre no es otra cosa que lo que él se hace" — Jean‑Paul Sartre, El existencialismo es un humanismo

Búho con gafas sobre libros viejos, fondo oscuro, vela encendida. Texto: "Tratado sobre los principios del conocimiento humano" George Berkeley.
Tratado sobre los principios del conocimiento humano

Título completo: El existencialismo es un humanismo

Título Original: L'existentialisme est un humanisme

Autor: Jean‑Paul Sartre

Primera publicación: 1946

Origen: Transcripción de una conferencia (1945)

Editorial (edición en español): Edhasa (una de las ediciones más difundidas en México y Latinoamérica)

Género: Existencialismo


Temas clave:

  • libertad

  • responsabilidad

  • desamparo

  • construcción del ser

  • crítica a la naturaleza humana previa




Hombre vestido de negro con cuello blanco, sentado en una silla. Fondo oscuro con paisaje claro a la derecha. Mira al frente con expresión seria.
Jean-Paul Sartre
👤 Conociendo a: Jean‑Paul Sartre

Jean‑Paul Sartre (1905–1980) fue uno de los filósofos más influyentes del siglo XX y una figura clave del existencialismo. Su pensamiento trascendió la filosofía, impactando la literatura, el teatro y el debate político de su época.


Su pensamiento gira en torno a la libertad y la responsabilidad. Para Sartre, el ser humano no está definido previamente, sino que se construye a través de sus actos. Esto lo lleva a un marco existencialista ateo: si no hay un creador que defina al hombre, entonces el hombre es responsable de lo que llega a ser.


Entre sus obras más influyentes destacan:

1938 — La náusea

1943 — El ser y la nada

1944 — A puerta cerrada

1946 — El existencialismo es un humanismo

1960 — Crítica de la razón dialéctica


El ser y la nada es su obra más profunda a nivel filosófico, mientras que este libro funciona más como una introducción. Leído desde hoy, Sartre aparece como un intelectual comprometido y radicalmente honesto, aunque algo limitado si se toma su propuesta como una explicación total de la experiencia humana.


"Estamos solos, sin excusas"  — Jean‑Paul Sartre, El existencialismo es un humanismo

La mirada que sostiene estas páginas

El planteamiento de Sartre parte de una premisa clara: no hay naturaleza humana previa. Si no existe un diseño anterior, entonces no hay nada que determine lo que debemos ser. Esto conduce a dos consecuencias inevitables:  la libertad radical y la responsabilidad total.


No podemos dejar de elegir y no hay nada fuera de nosotros que justifique esas elecciones. A eso Sartre lo llama desamparo: no existe un marco previo que garantice el sentido de nuestras decisiones. Desde ahí, su vínculo con el ateísmo se vuelve comprensible: no como una negación agresiva, sino como una consecuencia lógica de su sistema.


«Estamos condenados a ser libres.» — Jean‑Paul Sartre, El existencialismo es un humanismo

Cuando la libertad se vuelve un espejo

Leer a Sartre no incomoda por su complejidad, sino por lo que implica. En mi caso, no fue la libertad lo que más me movió, sino el desamparo. No tanto la posibilidad de elegir, sino la ausencia de algo a lo que atribuir nuestras decisiones.


Esto no lo viví como un conflicto espiritual, sino como un cuestionamiento a otra cosa: la tendencia a justificar lo que hacemos desde estructuras externas. Si la moral no está dada de antemano, entonces tampoco es algo que descubrimos. Es algo que construimos.


Y ahí aparece el espejo. No hay un lugar cómodo desde donde explicar lo que somos. Lo que somos está directamente ligado a lo que hacemos. Más que cambiar mi visión de la libertad, este libro me llevó a verla con más honestidad.

«El hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente.» — Jean‑Paul Sartre

🔑 El tesoro que “El existencialismo es un humanismo revela” revela

El valor de este libro no está tanto en su profundidad como en su función. No pretende desarrollar toda una filosofía, sino abrir una puerta. Y lo hace bien. Con claridad, con intención y en un formato que permite acercarse sin dificultad a una idea que, en otros textos, resulta mucho más compleja.


También hay un valor importante en su origen: es una conferencia. Una idea defendida en vivo, frente a críticas, en un contexto concreto. Eso le da algo distinto: no es solo teoría, es pensamiento en acción. Por eso, más que un libro para profundizar, es un libro para comenzar.


Para continuar el viaje
  1. Jean‑Paul Sartre — El ser y la nada

  2. Albert Camus — El mito de Sísifo

  3. Friedrich Nietzsche — Más allá del bien y del mal

  4. Viktor Frankl — El hombre en busca de sentido

  5. Martín Heidegger — Ser y tiempo


Si estamos condenados a ser libres… ¿qué tanto asumimos realmente la responsabilidad de lo que elegimos?


Este libro no busca cerrar la discusión, sino dejar una pregunta abierta:

👉 Lo que eres…¿lo estás construyendo conscientemente o lo estás dando por hecho?


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"No transformo la vida, transformo la forma de mirarla."


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