Reseña: La Biologia de Presente
- Aarón Pérez
- 23 jun 2024
- 6 Min. de lectura
Actualizado: hace 3 días
Una invitación para dejar de sobrevivir y empezar a vivir"
Por Aarón Pérez
Blog Despertar Consciente
¿Qué hace un científico junto a un divulgador de la conciencia?
Para muchas personas que se definen como “racionalistas” —o que consideran que se guían exclusivamente por la razón— todo lo relacionado con lo místico suele verse como pensamiento mágico, una negación del pensamiento crítico o incluso de la evidencia empírica. Desde esta perspectiva, parecería que un científico no tiene nada que hacer junto a un místico, o que su único rol sería demostrarle que está equivocado.
Sin embargo, el término místico proviene del griego mystikós, que significa “secreto”. Y desde ahí, el conocimiento místico puede entenderse simplemente como aquel que la praxis científica aún no ha logrado corroborar, pero que ha sido inferido o intuido a partir de la experiencia directa. No como una verdad absoluta, sino como una posibilidad abierta.
Desde este punto de vista, el misticismo no sería una negación de la ciencia, sino una apertura al futuro descubrimiento científico. Una disposición a explorar aquello que hoy desafía nuestro marco conceptual, pero que mañana podría formar parte del conocimiento establecido. En ese sentido, me atrevería a decir que existe un profundo misticismo en la gente que hace ciencia… cuando la ciencia se utiliza como herramienta de exploración y no como dogma.
La histórica división entre ciencia y misticismo, que durante siglos las presentó como irreconciliables, comenzó a resquebrajarse a principios del siglo XX de la mano de numerosos físicos y, más adelante, matemáticos de orientación platónica. Desde entonces, han surgido múltiples intentos de integrar ambas miradas, no para elegir una sobre la otra, sino para enriquecer nuestra comprensión del cosmos y de nosotros mismos.
La Biología del Presente es, a mi juicio, un claro ejemplo de que ciencia y misticismo no solo pueden dialogar, sino potenciarse mutuamente. Como señala uno de sus autores, el uso equivocado de la ciencia no nos libera: nos ciega, nos encierra en nuestras propias reglas y nos impide ir más allá de ellas.
Algunos datos de “La Biología del presente”

La Biología del Presente es un libro de la editorial Diana, publicado el 10 de marzo de 2020. Tiene 208 páginas y suele clasificarse dentro de las categorías de autoayuda, crecimiento personal y autoconocimiento.
Su formato es poco convencional: se trata de una conversación entre sus autores, en la que ambos se permiten explorar ideas sin miedo, sin la necesidad de validarlas o refutarlas de inmediato. No buscan determinar si algo es verdadero o falso, sino abrir posibilidades.
El libro surge de la transcripción de una serie de conferencias ofrecidas por Sergi Torres y David del Rosario, y conserva ese tono vivo, espontáneo y provocador del diálogo.

Sergi Torres es una de las voces más escuchadas en el ámbito de la autoindagación y la no dualidad. Tras dedicarse durante diez años a la fisioterapia, decidió abandonar su profesión para atender a una llamada más profunda.
Es autor de libros como Un puente a la realidad, Saltar al vacío, ¿Me acompañas? y Los Introhéroes. A través de charlas y talleres —muchos de ellos disponibles en su canal de YouTube— invita constantemente a ir más allá de la mentalidad habitual para reencontrarnos con lo esencial.
Su propuesta parte del reconocimiento del Misterio del que surge la experiencia consciente, y se articula siempre desde una invitación clara: conócete a ti mismo.
Usar un pensamiento falso para definirme a mí mismo no es coherente. - Sergi Torres

David del Rosario es investigador, profesor universitario y divulgador en el ámbito de la neurociencia aplicada a la vida cotidiana. Su trabajo propone una nueva forma de entender el cerebro humano y su impacto en nuestra experiencia diaria.
Es autor del bestseller El libro que tu cerebro no quiere leer y fundador de una empresa de investigación en neurociencias. Colabora con universidades e instituciones, y participa habitualmente en medios de comunicación nacionales e internacionales. Su enfoque no busca tener razón, sino comprender cómo funcionamos para vivir con mayor coherencia.
“A la ciencia le importa un carajo tener razón. A quien le importa es al ser humano” - David del Rosario
¿Qué puedes encontrar en La Biología del Presente?
Más que un manual o una metodología, este libro es una invitación a observar cómo funcionamos. A lo largo de la conversación, los autores plantean una distinción fundamental: no vivimos las situaciones tal y como son, sino desde el estado biológico y mental desde el que las abordamos.
Dos formas de vivir una misma experiencia
Una misma situación puede activarnos desde dos lugares muy distintos. Por un lado, la biología de la supervivencia, que entra en juego cuando percibimos amenaza y nos empuja a reaccionar desde el miedo y la defensa. Por otro lado, la biología del presente, que se manifiesta cuando dejamos de rechazar la experiencia y estamos dispuestos a vivirla tal como es. El problema no está en la biología de la supervivencia —que es necesaria y funcional—, sino en haberla convertido en el modo habitual de vivir situaciones que no suponen un peligro real.
Pensamientos, emociones y realidad
El libro propone una idea incómoda: no reaccionamos a lo que ocurre, sino a los pensamientos que nuestro cerebro asocia a lo que ocurre. Las emociones no provienen del exterior, sino de las ideas que decidimos usar en cada momento.
Observar el pensamiento, sin identificarnos con él, abre un espacio de libertad. No se trata de eliminar pensamientos, sino de reconocerlos como propuestas neuronales y decidir conscientemente si nos resultan útiles o no.
Identidad y memoria
Gran parte de nuestro sufrimiento surge de la identificación con una imagen mental de nosotros mismos sostenida por la memoria. Al defender esa identidad personal, vivimos en oposición al resto, necesitando separación para sentir que existimos.
El libro no propone destruir la personalidad, sino ponerla en su lugar: reconocerla como una construcción provisional, no como lo que somos.
Sin métodos, sin recetas
Sergi y David no ofrecen técnicas para “ser felices”, gestionar emociones o vivir mejor. Su propuesta es mucho más radical y sencilla: conocer cómo funciona la mente y el organismo.
No se trata de cambiar pensamientos “negativos” por “positivos”, sino de dejar de usar pensamientos que nos alejan del presente. La transformación ocurre cuando dejamos de agregar ideas a nuestra identidad y nos atrevemos a soltar las que ya no necesitamos.
El tesoro de La Biología del Presente
Durante mucho tiempo creímos que ciencia y experiencia personal competían entre sí. Hoy resulta cada vez más evidente que son miradas complementarias. La ciencia es un punto de vista más, no una autoridad moral ni un sistema destinado a tener razón. Tener razón es una necesidad humana, no científica.
El verdadero valor de este libro no está en las ideas que presenta, sino en la experiencia que provoca. La Biología del Presente no intenta convencerte de nada ni ofrecerte un camino a seguir. Te invita a observar cómo operan tus pensamientos, tu cuerpo y tu forma de relacionarte con la vida, aquí y ahora.
Nos hemos acostumbrado a creer que para vivir mejor hay que hacer más: más cursos, más terapias, más técnicas. Sin darnos cuenta, esos procesos acaban controlándonos. El uso honesto de la ciencia, en cambio, implica romper nuestras propias reglas cuando dejan de servirnos.
Sergi y David investigan el presente desde sus respectivos ámbitos. Ambos comparten algo poco común: no tienen miedo a equivocarse ni a aplicar lo que descubren en su propia vida. Saben que cualquier creencia se desvanece cuando es puesta a prueba por la experiencia directa.
El verdadero cambio de paradigma que propone el libro es este: dejar de evaluar los pensamientos según si son verdad o mentira, y empezar a hacerlo según si son útiles para vivir este momento.
Vivir el presente no es una meta futura, ni un estado especial, ni una experiencia mística reservada a unos pocos. Es alinear nuestro comportamiento con la forma en que realmente funcionan la mente, el organismo y la vida.
Y esa libertad —aunque simple— no siempre estamos dispuestos a asumirla, porque implica soltar la identidad que tanto nos hemos esforzado en construir.
Vivir el presente significa alinear nuestro comportamiento con la forma de funcionar de la mente, del organismo, del universo y de la vida
Ahora es tu turno: ¿Vives desde la Biología de la supervivencia o del presente? cuéntamelo en comentarios.
Gracias por leerme. Si este texto te resonó, compártelo.
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