Nada ayuda más a una persona a superar o soportar las aflicciones de la vida, que tener un propósito. Como mencionaba en un post anterior, encontrarlo es el tercer camino hacia la iluminación, el comienzo para vivir una realidad mágica. Si aún no has encontrado el propósito de tu vida es probable que te preguntes cómo hacerlo. En este post quiero hablarte de un ejercicio mediante el cual puedes iniciar el proceso de encontrar tu propósito. “Donde hay un gran amor hay siempre